¿Qué es y qué no es la terapia breve?

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¿Qué es y qué no  es terapia breve?

Tislim Magaña Murga

La terapia es la interacción entre dos o más personas, un terapeuta y un cliente, que tiene la finalidad de encontrar solución a una situación que el cliente considera problemática y por lo tanto, alcanzar sus metas.  Cuando escuchamos el término “Terapia breve” pensamos en la existencia de algún tipo de  terapia larga, o extendida.  Varios autores hacen referencia a tiempos máximos de duración del proceso terapéutico para que la terapia pueda ser calificada como breve.  Para algunos consta de 10 a 25 sesiones (Castelnuovo-Tadescu, 1975) mientras que para otros puede incluir 40 a 50 sesiones (Malan, 1976) (1).  Otras escuelas consideran entre 6 y 10 sesiones  como útiles para resolver el problema.  A la terapia que se basa en restricciones temporales se le denomina “Terapia de duración limitada”.  Sin embargo, no toda la terapia breve es de duración limitada, ni todas las terapias de duración limitada son terapias breves.

 La “Terapia breve” que se describe en este escrito es aquella que tiene en sus bases a la Teoría General de Sistemas, a las escuelas de Terapia Familiar Sistémica (principal, aunque no únicamente, de la corriente Estratégica de J. Haley), y la obra de Milton Erickson.  Hay otra rama de la terapia breve que proviene del trabajo de S. Freud y la corriente psicodinámica.  He aquí otra distinción: la formación, la epistemología y los presupuestos teóricos del terapeuta; es decir  los lentes a través de los que éste mira la realidad.

Hay dos objetivos básicos de la terapia breve: cambiar los puntos de vista o modificar el encuadre que hace el cliente sobre la situación que él considera problemática, y modificar las acciones e interacciones que participan en esta situación.  Cuando, por obra de esta conversación el cliente empieza a dudar del encuadramiento inmutable de su situación dificultosa, se ha abierto la puerta hacia el cambio y la solución.  Tal es, en esencia, la terapia breve. (2)

 Las diferentes escuelas de la terapia breve comparten los siguientes presupuestos básicos:

  • La resistencia no es un concepto útil, es mejor pensar en co-operación, término descrito por Gillian, el cual implica desarrollar junto con el cliente un estilo de trabajo que respete el estilo particular, las características y expresiones de cada cliente.  Término muy similar a la Técnica de Utilización de M. Erickson
  • La cooperación y el cambio son inevitables, cualquier cosa que el cliente presente en la sesión puede ser reencuadrado y utilizado para generar el cambio
  • Un cambio pequeño puede generar diferencias profundas
  • Las personas están llenas de recursos y tienen la capacidad para resolver sus problemas, por lo que es más útil centrarse en éstos, que en tratar de corregir la patología y las carencias
  • Aquello que presenta el cliente como situación problemática es conveniente que sea redefinido en términos resolubles, ya que los problemas son intentos fallidos y perpetuados por resolver conflictos.
  • No es necesario llegar a las “raíces profundas” del problema para resolverlo
  • No es posible cambiar el pasado, asi es que es útil concentrarnos en el futuro
  • Es básico detectar las conductas diferentes y la tendencia hacia el cambio, y amplificarlas

Estas creencias o líneas de acción las aplica el terapeuta con formación breve en las sesiones con sus clientes, y al mismo tiempo, un terapeuta breve debe creer y ver estos presupuestos en su vida personal y la vida de los demás.  Así la terapia breve se convierte en un estilo de vida.

 

 

Referencias bibliográficas 

  1. De Shazer, S. Claves para la solución en terapia breve.  Ed. Paidós Terapia Familiar. 1986 páginas 21 y 22
  2. Zeig, J., Gilligan, S. Terapia Breve.  Mitos, métodos y metáforas.  Amorrotu editores.  2004  páginas 131